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October 20, 2011

KICK-ASS - Mark Millar

We have all fantasized about different lives, different realities. For some the fantasy can be as simple as winning the lottery and for others as far-fetching as having superhuman abilities. Kick-Ass is a comic book that indulges in fantasizing while keeping things grounded in the ‘real world’.

Dave Lizewski is a 16 year-old high school student. There is nothing extraordinary about him. He is a normal kid that blends in the crowd and gets ignored by girls. Although he is also a hardcore fanboy, one of those guys that buys comic books on a weekly basis and spends way too many hours on comic book message boards. The first pages provide us with an accurate image of Dave’s introvert personality, how he isolated himself after his mother died, how despite having a couple of friends he’s unable to relate to people on a larger scale. Ultimately, like any other teen, Dave has fun and gives into masturbatory practices, frequently fantasizing about his biology teacher or the girl sitting next to him.

Up until this point this is a cohesive and solid narration about a teenager that dreams of being a superhero. But it is Millar’s cleverness and acute analysis of the superhero genre which puts this on a whole new level. I’d say that in order to understand Millar’s Kick-Ass we must first remember two crucial works distanced only by a few centuries: Don Quixote and Watchmen.
masturbatory fantasies/fantasías masturbatorias

In Cervantes’ Don Quixote we have an impoverished hidalgo that is so obsessed with books of chivalry that he thinks he can be one of those mythical knights in shining armor and fight against the evils of the world. It doesn’t matter that most of the events in these books are completely outside the realm of possibility, Don Quixote doesn’t believe in the impossibility of his quest. Much in the same vein, Dave Lizewski has a rather profound interest in comic books, and he doesn’t understand why nobody has tried to be a superhero before. Is ordinary life really so exciting?, he asks himself. His friends, geeks like him try to dissuade him. For them everything is clear: the life of a superhero can only exist within the pages of a comic book.

“Watchmen” is rightfully considered the most influential title in decades for one reason: the deconstruction of the superhero genre. Not unlike Cervantes book, Moore’s work also focuses on the most typical elements that define the superhero genre and he finds the structural fissures in the world of masked vigilantes and avenging heroes only to exploit those fissures thus creating an entire new concept of the man behind the mask. There is, however, one difference between Cervantes and Moore. One of them proved that books of chivalry were childish, ridiculous and therefore inadequate for the early 17th century, while the other proved that most comic books had been too self-indulgent, nonsensical and as result the superhero genre needed to evolve, to mature. The Spaniard author singlehandedly destroyed the tradition of books of chivalry whereas Moore ushered American comic books into a new era of unprecedented creativity and maturity.
first mission / primera misión

But that was then and this is now. Many people have criticized Watchmen’s aftermath; the ‘grim and gritty’ approach to comics pretty much became mandatory, which was a mistake because without variety the possibilities to be creative were narrowed. Now, I won’t dare to say that Kick-Ass is as important now as Watchmen was in the 80s, I’ve always hated this kind of irritating comparisons which, in the end, benefit no one. But Kick-Ass is a clear attempt to look into the structures of superhero comics and unraveling pre-established paradigms, clichés and predictable outcomes, in other words, Millar takes apart the whole machinery and reassembles it in a way that is both fresh and enticing.

The first issue shows us how devastatingly dangerous it can be for a costumed kid to go out on the streets dressed up as a masked avenger. Dave almost dies in his first ‘mission’, and after several surgeries and six months in hospital he starts recovering. What Millar does is taking to the extreme the consequences of a fight, in a way that reminds me of Miller’s Year One (Bruce Wayne’s first mission is also a disaster and after being shot he nearly bleeds to death). Thanks to this approach, the protagonist immediately feels real to us, the readers, he’s not only likable but also vulnerable.

(to be continued...)

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Hit Girl
Todos hemos fantaseado sobre otras vidas y otras realidades. Para algunos, la fantasía puede ser tan simple como ganar la lotería y para otros algo tan extravagante como tener súper poderes. “Kick-Ass” es un cómic que acepta el fantaseo mientras se mantiene firmemente asentado en el 'mundo real'.

Dave Lizewski es un estudiante de 16 años: un chiquillo normal que pasa desapercibido y que es ignorado por las chicas. Aunque también es uno de esos coleccionistas de cómics que semanalmente gasta dinero en su hobby y dedica horas enteras a los foros en línea de cómics. Las primeras páginas nos dan una imagen exacta de la personalidad introvertida de Dave, cómo se aísla luego de la muerte de su madre, y cómo a pesar de tener un par de amigos es incapaz de relacionarse con más gente. Finalmente, como cualquier adolescente, Dave se masturba fantaseando sobre su profesora de biología o la chica de al lado.

Hasta este punto esta es una narración cohesionada sobre un adolescente que sueña con ser un súper-héroe. Pero es la astucia de Millar y su brillante análisis del género súper-heroico lo que le da especial brillo a esta serie. Diría, incluso, que para sacarle el jugo a Kick-Ass hace falta separar un par de trabajos cruciales publicados a siglos de distancia: El Quijote y Watchmen.
On the streets / en las calles

En El Quijote de Cervantes tenemos a un empobrecido hidalgo tan obsesionado por los libros de caballería que piensa que puede convertirse en uno de esos míticos caballeros de reluciente armadura y heroicidad sin par. No importa si los eventos en dichos libros son completamente imposibles, Don Quijote tercamente insiste en su misión. Del mismo modo, Dave Lizewski tiene un profundo interés en los cómics, y no entiende por qué nadie ha tratado de ser un súper-héroe. ¿La vida rutinaria es acaso tan emocionante? se pregunta a sí mismo. Sus amigos, nerds como él, intentan disuadirlo. Para ellos es clarísimo: la vida de un súper-héroe sólo puede existir en las páginas de los cómics.

“Watchmen” es, con justicia, considerado el título más influyente en décadas por una razón: la deconstrucción del género de súper-héroes. Moore se enfoca en los elementos más típicos que definen el género súper-heroico y encuentra fisuras estructurales en el mundo de los justicieros enmascarados, y explota esas fisuras creando una nueva concepción del hombre detrás de la máscara. Hay diferencias entre Cervantes y Moore, desde luego. Uno de ellos demostró que los libros de caballería eran infantiles, ridículos y por lo tanto inadecuados para el siglo XVII, mientras que el otro demostró que los cómics habían sido demasiado negligentes, desatinados y como resultado debían evolucionar, madurar. El autor español destruyó sin ayuda la tradición de los libros de caballería, mientras que Moore empujó al comic book norteamericano a una nueva era de creatividad y madurez sin precedentes.
the 7 inch-boner / la erección de las 7 pulgadas

Pero los años no pasan en vano. Mucha gente criticó las consecuencias de “Watchmen”; numerosos autores quisieron imitar (mal) el estilo del autor británico, y se olvidó que en la variedad está el gusto. No me atrevo a afirmar que “Kick-Ass” es tan importante ahora como lo fue “Watchmen” en los 80, siempre he detestado este tipo de comparaciones que no benefician a nadie. Pero “Kick-Ass” es un intento de hurgar en las estructuras del género y desarmar paradigmas preestablecidos, clichés y desenlaces predecibles, en otras palabras, Millar despedaza la maquinaria y la re-ensambla de una manera fresca y atractiva.

El primer ejemplar nos muestra qué tan peligroso puede ser este negocio para un muchacho enmascarado. Dave casi muere en su primera 'misión', y luego de varias cirugías y seis meses en el hospital empieza a recuperarse. Millar lleva al extremo las consecuencias de una pelea, de modo que nos remite al Año Uno de Miller (la primera misión de Bruce Wayne es un fracaso total, le disparan y casi se desangra). Gracias a este enfoque en la vulnerabilidad, simpatizamos con el protagonista.

(continuará...)